Música estridente y sudor, rara combinación para que aquel día pasase a ser uno de los más especiales de mi vida, quien me iba a decir a mí que tras bajarme de aquellas tablas de contrachapado despues de dejarme allí la voz y la garganta, iba encontrar abajo a mi alma...
C
No hay comentarios:
Publicar un comentario