domingo, 4 de noviembre de 2012

54.

Cuando el dolor se apodera de tus músculos y el cansancio aprieta hasta no dejarte casi ni respirar, cuando el ultimo de mis movimientos es para mantenerme en pie, siempre apareces para ayudarme a seguir adelante. Por días como hoy no pienso dejarte nunca. S

No hay comentarios:

Publicar un comentario